Region
Ciudadano inició su emprendimiento con apoyo de la Prefectura

Javier Toledo, oriundo de la comunidad de Guabizhún de la parroquia Solano del cantón Déleg, es un joven visionario y emprendedor. Junto con su madre Olga Toledo se dedican a la crianza de codornices y venden sus huevos en Azogues, Biblián y Déleg.
Con la finalidad de fortalecer y fomentar las actividades productivas, la Prefectura del Cañar a través de la Sección de Agroproducción lleva adelante diversos proyectos productivos en distintas comunidades de los siete cantones del Cañar. En ese marco, el año anterior apoyó a 34 familias de varios sectores de la parroquia Solano con el proyecto fincas integrales. Como parte de esta propuesta se entregó a cada beneficiario 30 codornices.
“Para mí esa ayuda fue un capital semilla para poder emprender. Ahora tengo 350 codornices. Tuve que construir el galpón y acondicionar para que las aves estén acopladas, para ello saqué un crédito”, dijo. Asimismo relató que hay que tener bastante cuidado con esta especie para que no se estrese.
En cuanto a la alimentación, señaló que dos veces al día deben colocar agua limpia en los bebederos, al igual la chanca. También para variar y para una mayor nutrición les alimentan con trigo, coles, lechuga, alfalfa picada; a ello se suma que deben dar vitaminas cada determinado tiempo para que se fortalezcan y continúen poniendo. “Con todo esta alimentación y cuidado, como resultado tenemos huevos de codorniz totalmente criollo, rico en vitaminas y nutrientes que pueden ser ingeridos por niños, adultos, adultos mayores”, enfatizó.
En cuanto a la alimentación, señaló que dos veces al día deben colocar agua limpia en los bebederos, al igual la chanca. También para variar y para una mayor nutrición les alimentan con trigo, coles, lechuga, alfalfa picada; a ello se suma que deben dar vitaminas cada determinado tiempo para que se fortalezcan y continúen poniendo. “Con todo esta alimentación y cuidado, como resultado tenemos huevos de codorniz totalmente criollo, rico en vitaminas y nutrientes que pueden ser ingeridos por niños, adultos, adultos mayores”, enfatizó.
Con la finalidad de posicionar en el mercado este producto que sale desde la comunidad de Guabizhún y para que la ciudadanía reconozca, Toledo creó una marca que identifique. Los huevos de codorniz que comercializa en cajas de dos presentaciones, una de un dólar y la otra de dos dólares, están cobijadas con el logo Quinta María.
Comenta que su madre le apoya en todo el cuidado de las aves, mientras que él se encarga de la comercialización. Los martes vende en Azogues, los miércoles en Biblián y en algunos medios de transporte público (Centinela y Javier Loyola), los jueves y viernes en Cuenca, los sábados en Azogues y los domingos en Déleg. En promedio, indica que semanalmente expende unos 800 huevos de codorniz. Además de los huevos, ofrece al público té verde y quinua que son producidos en su finca.
Este emprendimiento es su fuente de empleo. “Siempre nos ha apoyado la Prefectura, estoy muy contento con este apoyo porque es mi su sustento de vida. Sé que el señor prefecto (Santiago Correa Padrón) a través de diversos proyectos productivos no solo ha apoyado a familias de la parroquia Solano, sino de muchas comunidades de la provincia. Para nosotros este tipo de ayuda es fundamental porque nos ayuda a emprender, a mejorar nuestra condición de vida”, enfatizó. (I)








