
Sectores sociales, campesinos, indígenas de la provincia del Cañar, apoyarán el paro nacional convocado por el Frente Unitario de Trabajadores y la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (CONAIE), en rechazo a las políticas económicas impulsadas por el Gobierno Nacional.
Esta nueva jornada de protesta que inició el 2 de agosto en Zamora Chinchipe y que avanza hacia Quito, pretende mostrar que las organizaciones sociales recuperan su capacidad de movilización y respuesta al gobierno, como ya ha venido ocurriendo a lo largo de este año; además de constituirse en el núcleo de una multitudinaria concentración frente a la actual escena política.
La Unión Provincial de Comunas y Cooperativas Cañaris (UPCCC), a través de su presidente Anastacio Pichizaca, señaló que la población indígena de la provincia del Cañar respalda la convocatoria al paro nacional, en virtud que las propuestas del sector no han sido consideradas por el régimen.
“Ratificamos nuestra posición firme de no al diálogo con el Gobierno Nacional; recuperar la autonomía de la educación intercultural bilingüe y exigir la inmediata reapertura y no cierre de las escuelas de educación intercultural bilingüe, institutos pedagógicos, colegios; libre acceso a la educación pública así como la creación de centros de investigación a nivel regional para fortalecer el proceso de educación autónoma de las nacionalidades y pueblos”, dijo el dirigente.
Agregó que el sector está en contra del despojo de las tierras y territorios que impulsa el actual régimen, mediante las leyes de tierras, agua y minería; en tal virtud, se exige el archivo y derogatoria por atentar al desarrollo de los pueblos indígenas.
Los trabajadores agrupados en el Frente Unitario de Organizaciones Sindicales realizaron este jueves un plantón en los exteriores de la Dirección Provincial del Ministerio de Trabajo, por no tener respuesta a una serie de planteamientos respecto a los contratos colectivos a nivel del Cañar.
“Dos o tres años han pasado en la mayoría de las organizaciones sindicales sin poder negociar los contratos colectivos y también siendo víctimas de persecuciones, siendo víctimas de la limitación de nuestros derechos contemplados en el Código de Trabajo y los contratos colectivos”, dijo Carlos Romero.
Calificó como una pantomima el dialogo convocado por el gobierno a los diferentes sectores, porque lo único que pretende es desmovilizar a los trabajadores y pueblos del Ecuador. (I)








