
La imagen de la Virgen de la Nube, ayer, fue llevada en hombros hacia el Santuario Franciscano por los veladores de la sagrada imagen que cada año, el primer domingo de mayo, participan de una mañana de confraternidad.
Decenas de hombres y mujeres de diferentes sectores del cantón, algunos luciendo trajes típicos acompañaron a la Virgen Santísima hacia su morada, elevando cánticos y exponiendo todo su fervor.
Una banda de pueblo acompañó a los feligreses que con la peregrinación anunciaron en la ciudad que llegó el mes de mayo, dedicado a María Santísima.
Esta peregrinación es una de las primeras de las tantas que llegarán hasta el santuario durante este mes para rendir homenaje a la Virgen de la Nube que en los meses de enero y mayo recibe en multitud a romeriantes que vienen desde diferentes puntos de la región y el país.
Las instituciones públicas y privadas también se unen en esta época del año al regocijo de la iglesia para celebrar el mes dedicado a María, con la participación en las celebraciones litúrgicas, según un calendario previamente establecido.
El gran día será el 31 de mayo, cuando miles de feligreses se unen para acompañar en procesión a la imagen de la Virgen que en hombros recorre cada año varias calles de la ciudad, recibiendo las muestras de fe de sus habitantes que adornan con flores, globos y telas de colores brillantes, los lugares por donde pasará la sagrada imagen.








