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Azogues, de oficios y tradiciones

La música y las danzas regresaron a la calle Bolívar luego dedos años de restricciones por la pandemia de la COVID-19. Los estudiantes festejaron ayer los 197 años de cantonización de Azogues con un desfile colorido.

La capital provincial del Cañar vivió un día diferente. Los niños y jóvenes otra vez lucieron los trajes típicos, prepararon coreografías e incluso recrearon oficios tradicionales en compañía de sus docentes.

La población, especialmente del centro urbano, detuvo por unos instantes sus actividades laborales para ocupar las aceras de la calle Bolívar. Todos con el propósito de observar el paso de las delegaciones estudiantiles en el acto que duró aproximadamente dos horas.

Identidad

El sonido del cincel al chocar con un fragmento de piedra llamó la atención de los asistentes al desfile. Damián Barragán, un joven de 16 años de edad, de la Unidad Educativa Gabriel Sánchez Luna, recreó en la paila de una camioneta el trabajo de los picapiedreros en las faldas del cerro Cojitambo.

Barragán no podía esconder su entusiasmo por encabezar la delegación de su colegio. Con su participación también rindió homenaje a su padre, un picapiedrero de más de 20 años de trayectoria.

Asimismo, los estudiantes de la Unidad Educativa Juan Bautista Vásquez recordaron que Azogues es un cantón de toquilleras, alfareras y agricultoras.

Las jóvenes llevaron en sus manos los sombreros que se elaboran en la zona de Chuquipata, los recipientes de barro de San Miguel de Porotos, las manzanas de Guapán y Luis Cordero, entre otros artículos, productos y emprendimientos locales.

Para Alicia Iglesias, rectora de la Unidad Educativa Roberto Rodas, hacía falta el desfile para motivar a los jóvenes el “amor por su tierra”.

Sus estudiantes intervinieron con una danza alusiva al cultivo y la cosecha del maíz.

El desfile también fue la oportunidad para que los niños menores de cuatro años de edad conozcan, a través de este, la historia del cantón.

Mireya Bermejo, docente del centro infantil Rayitos de Luz, se ubicó con 42 infantes en la acera de la Bolívar, a unos pocos metros de la intersección con la Tenemaza.

Bermejo espera que actividades similares continúen en la ciudad, pues los niños aprenden en medio del colorido, algarabía y la emotividad.

En el acto organizado por la Dirección Distrital de Educación 03D01 del Cañar participaron unos 18 establecimientos educativos del centro y las parroquias. De la misma manera concurrieron autoridades locales y provinciales. (I)

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